
Simplificar es decidir qué importa.
Un diseño minimalista no elimina por eliminar. Selecciona. Define qué debe verse primero, qué debe acompañar y qué puede desaparecer sin afectar el mensaje.
La claridad nace cuando el diseño deja de competir consigo mismo. Tipografía, espacio, contraste y ritmo trabajan para que la lectura sea más directa.
Prioridad
Un foco visual bien definido evita dispersión.
Respiración
El espacio permite que las ideas tengan presencia.



