
La experiencia empieza antes de la pantalla.
Antes de diseñar componentes, es necesario entender qué necesita resolver el usuario, qué información espera encontrar y qué fricciones aparecen en el recorrido.
Este contexto permite construir productos más precisos: menos pantallas innecesarias, mejores decisiones de contenido y acciones más fáciles de completar.
Observación
Detecta patrones, dudas y momentos de decisión.
Arquitectura
Ordena contenido, navegación y prioridades.



